Archivo de la etiqueta: arquitectos

Por qué hay que introducir las redes sociales en las Administraciones Públicas


Oficina UY

Antonio Ansón. Licencia CC

@Antonio_Anson

Hay momentos en que desearías abrir las ventanas de las Administraciones Públicas y que un vendaval desordenase los procedimientos e hiciese volar las montañas de papel inútil que generan.

Hoy quiero pensar en una reforma profunda de la forma de trabajar de la Administración. Cambiar la actitud y forma de pensar de los empleados públicos. Que se sientan verdaderos servidores de sus conciudadanos. Que valoren su trabajo por la utilidad que aporta a la sociedad.

Para llegar a esa nueva cultura en la Administración sobran pasillos.

Faltan equipos de trabajo. Sobra rutina. Faltan espacios compartidos. Falta imaginación.

¿Por dónde empezar el cambio? Propongo llevar a cabo acciones sencillas y cotidianas:

Abriendo ventanas. Aunque sea invierno para la cosa pública en nuestra sociedad.

Derribando muros. Aunque no sea a golpe de mazo sobre los muros plásticos que convierten en inhabitables nuestas oficinas.

Volcando mostradores y ventanillas. Aunque no haya presupuesto y los primeros a abatir sean los mentales.

Claro que no hablo de contundentes acciones físicas. La intervención sobre el espacio queda para más adelante. Será necesaria una inteligente y desafiante acción de los arquitectos sobre el espacio de trabajo y de relación con el ciudadano de los servidores públicos. Necesitamos un espacio para trabajar y soñar (planificar) un futuro mejor.

De lo que hablo ahora es de comunicación, de creatividad, de trabajo colaborativo, de profesionalidad, de poner a salvo de una caterva de incompetentes y de malvados lo que es patrimonio de todos. De planificar (soñar) un futuro mejor.

Un cambio también necesita  infraestructuras y caminos, pistas, carreteras y autopistas por donde circulen las ideas de cambio. Y ahora… ¿qué tenemos?

El teléfono. Una referencia recomendable: “La concesión del teléfono” de Andrea Camilleri.

El correo electrónico. La autopista intergaláctica… del siglo pasado. Uno de nuestros principales ladrones de tiempo.

Intranets concebidas desde la idea de un gran portal de contenidos que nadie alcanza a mantener y actualizar. Porque todo ha de ser decidido y filtrado previamente de acuerdo con procedimientos donde prima la burocracia.

Miríadas de carpetas en red permanentemente desactualizadas donde todo se comparte en teoría pero nada se encuentra cuando lo buscas.

Plataformas de formación a distancia, a las que no se acaba de sacar partido porque no se comprende la formación on-line y porque las clases hace tiempo que se convirtieron en un sistema de reparto de rentas y recompensas, que desvirtúa su verdadero objetivo.

Las herramientas de trabajo en equipo y nuevos cauces de comunicación permitirán crear una infraestructura favorable a que nuevas ideas y los nuevos modos de actuar, más acordes con la demanda social, arraiguen en la Administración. Y no sé qué herramientas pueden ser mejores dentro de cinco años. Ahora tenemos las redes sociales y, más en general, las herramientas basadas en la web 2.0.

En cambio, parece existir unanimidad entre los responsables políticos de la Administración General del Estado en que las Redes Sociales deben estar fuera de la Administración y que los empleados públicos no deben tener acceso a ellas. La elevada edad media de sus empleados parece amortiguar este despropósito. En la Administración Autonómica hay grandes diferencias (a destacar en positivo las del País Vasco y Cataluña), como en la Local. Pero el panorama general es desolador.

Es un gran error. Necesitamos con urgencia redes sociales internas que extiendan la comunicación hasta el último rincon de nuestras organizaciones. Carecemos de esas herramientas para extender el trabajo colaborativo. Es imprecindible que los ciudadanos establezcan un diálogo real con sus instituciones públicas. Es forzoso que los empleados públicos escuchen lo que les tienen que decir los usuarios de los servicios públicos para que éstos puedan ser mejorados y adaptados a las verdaderas necesidades ciudadanas.

No parece que CORA vaya a ocuparse de estas cosas. Se habla de reformas como si el modo de actuar de las Administraciones fuese a ser cambiado por una comisión. Ajustes y recortes. De eso hablamos. Mientras, las instituciones envejecen soportando los afrentosos hachazos.

El cambio debe anidar dentro de las Administraciones. Por eso hay que introducir las redes sociales en las Administraciones Públicas.

El cambio vendrá de dentro o no será.